Científicos
y estudiosos del comportamiento humano, en la última
década, han descubierto que el poder del dominio
y manejo adecuado de las emociones, es fundamental para
éxito no solo del comportamiento de un individuo
sino en afrontar las diferentes situaciones que se presentan
en la vida.
El
poder anteponer el raciocinio a las emociones, es una habilidad
que aunque no lo creamos se adquiere con estudio y práctica.
A
diferencia de la Inteligencia Biológica (Cociente
Intelectual) la INTELIGENCIA EMOCIONAL puede ser analizada,
estudiada y puesta en práctica en situaciones donde
esta en juego la toma de decisiones y el futuro de un individuo.
¿Cómo
podemos poner inteligencia en nuestras emociones?
Esta demostrado que el que pueda administrar su vida emocional
con sapiencia superará a otros individuos que, aunque
teniendo un C.I. (Cociente Intelectual) alto y una aparente
Inteligencia Biológica no logra equilibrar su vida
emocional y no tiene éxito en la vida.
El
estudio del funcionamiento de nuestra mente y el poder identificar
plenamente las diferentes situaciones emotivas en que nos
encontramos, nos llevará a tomar decisiones adecuadas
y a triunfar en nuestros proyectos. |